La dulce derrota
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La derrota no hace mejor al hombre. No es bella, ni poética, ni noble. Tiene sabor a hiel y no garantiza lo extraordinario.</p>
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Comenzó a ser dulce en las ruedas de prensa de Ancelotti o en los discursos políticos de la jornada electoral, y de ahí viene nuestro error.</p>
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La victoria es una amante caprichosa que exige del hombre su predisposición a participar en el reto de la vida. El hombre maduro no...