Abril robado
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Los meses añaden cicatrices a nuestras vidas. Hay días que duelen tanto que no caben en el calendario. El dolor nunca quiere sentarse en la sala de espera. Las palabras sólo añaden sílabas a las tragedias diarias de cada uno.</p>
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No tengo propuesta literaria que hacer a los padres de Miguel, el niño que desapareció entre la belleza serrana de Cazorla, y partió en su noche oscura. Cuando un niño muere, los hombres somos un poco más débiles....